Ayer se deshizo el embrujo de aquellas noches de leonas por la
Coruña o de dragones por Bilbao, ayer Miguel Chamberí perdió cinco o seis acentos
y unas cuantas lenguas, y ya no besa y ya no habla con tanto atrevimiento o con
tanta fluidez, hoy sólo quiere alzarse y componer por las terrazas y áticos de
Madrid e integrarse en un largo poema escénico y aparcar tanto viaje y
centrarse en una sola musa y, a ser posible, escribir poco y bueno durante un
par de años.
Jordi Lahispaniola
Asistente de artistas... ahorita mismo descansando
Miguel Chamberí
Elías Deià amanece, que no es poco
Ayer Elías Deià hizo de hombre invisible... desapareció bajo un
litro de ginebra.
Una noche más
no ha podido olvidar la medida de la musa azul, sus lindas proporciones clásicas o
su voz rasgada.
Hoy tiene otro
día más para no entregarse del todo a nada, para no tener más vida que la
escrita, para acabar siendo un personaje de mí mismo.
Elías se
entristece de ser un artista golfemio, de esos que acaban aburriendo a sus
mujeres o a sus musas. Hoy su poesía se la trae un poco floja, lee detrás de su
máscara quemada y su otro yo acumula silencio, ausencia y vértigo.
Miss Azul
a ciertas horas –por
ejemplo, esta noche recién salidito del baño– tu desnudo es ausencia, musa
azul o photo tuit
y –más o
menos– paseas ligera y con unas ganas enormes –tú lo sabes, las
cámaras lo saben, la gran red lo sabe– y te muestras así de cerca y no
quieres irte y por fin eres real
y –más o
menos– paseas ligera y con unas ganas enormes –tú lo sabes, las
cámaras lo saben, la gran red lo sabe– y te muestras así de cerca y no
quieres irte y por fin eres real
has venido a escuchar tu nombre seguido de un te quiero y para siempre, y lo
escuchas una y otra vez y –también sin pausa– tú dices el mío y lo cantas
noches
–como esta– sueña uno con la noche azul y tu andas ligera y
levitas y te dejas fotografiar
noches
–como esta, digo– tienes forma de lira, de azul nocturno y photo
tuit, con toda la posibilidad latente del petit instante que se hace grande
Confusa, difusa, neblinosa
cantabas aquella deliciosa canción de Dinah Washington I’ll never be free, donde se cuenta que los besos dados al amor te hacen esclava…
las últimas semanas fueron confusas, el silencio y la tensión se palpaban, todo parecía envolverse en niebla: hablábamos de orden, muñecas rotas y números impares, zumbábamos como dos refrigeradores viejos, como dos radios mal sintonizadas, como pantallas de neón
Elías Deià, poemas a salto de mata
elías deià ha escrito un poemario en ese estilo sin paginación los poemas vienen en una caja lanzas el contenido al aire y tal como aterriza así lo lees
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