Jordi Lahispaniola


Asistente de artistas... ahorita mismo descansando


Elías Deià menos un café

el ser humano no es tan virtuoso para con la poesía dar lugar a un mundo justo además –apunta elías hay que conquistar la inmortalidad para hacer justicia
 
ciertas mañanas uno despierta con el sueño de rimbaud tomado enfría un café espeso sin azúcar y siente el déjà vu desvanecerse nos calzamos salimos a la calle y vivimos otra vida elías también


yo compré un libro en abril para regalar a mi amigo un vate menor de provincias o mejor de aldea llamado deià improbable la orquídea pero no imposible –reza la dedicatoria escrita para el juglar mediterráneo y su comprometida salinidad


elías lleva tiempo sin escribir  –silencio poético comentan los amigos tiempo ya sin arrancar leve el canto sin vibrar en vulgar o de viva voz sin visitar las musas sin bañarse en las pozas cristalinas de un río esta tarde lenta está especialmente mudo el poeta sólo escucha –los amigos lo saben lo sabemos hay momentos donde el silencio activo y atento son también coloquio


tal vez la palabra poesía nos comprometa a todos la profesión lírica requiere de menos hígado y de más diplomacia la hegemonía de la belleza es ciertas veces una pasarela léase promoción cuando decimos pasarela elías ahora sonríe y parece que coincide otras veces con un café de más no renunció a la vieja escuela cínica de corinto


se nos hace tarde y hay noches dónde el infante terrible se retira recoge sus papeles y encuentra su ejemplar dedicado lo dejé sobre la mesa que compartimos –pregunto a elías sobre la cita del verso seleccionado su conveniencia lo tomé para ti –añadí  tal vez el café de más hoy sobra



Corinto, Grecia